Nuestra historia

La historia de la Joyería Hernandez se remonta más de 70 años en el tiempo. En 1942 Mariano Hernández Domenech, mi abuelo, decidió trasladarse de su Cartagena natal a Torrevieja para comenzar a vender joyas de puerta en puerta, armado solo con una bicicleta y sus ganas de trabajar.

Hoy lo llamaríamos emprendedor frente a la crisis, y es que si hoy creemos que el tiempo que nos ha tocado vivir es duro, no quiero ni imaginar como lo fue para él, en plena post guerra.

Poco a poco la empresa fue creciendo y, como era lo normal en aquellos tiempos, fueron incorporándose a la empresa hermanos, cuñados, sobrinos,… El negocio fue “motorizándose” y expandiéndose por todo el litoral, desde Cartagena hasta Almoradí.

Cuando llegaron los 60, la empresa dio un salto enorme. Junto a su socio y yerno Jose María Martín, fundaron dos joyerías físicas; una en Torrevieja y otra en Cartagena

En 1987 entra en escena la segunda generación y la tienda de Torrevieja pasa a ser propiedad de Trini, mi madre. Mi abuelo siguió trabajando en las tiendas hasta casi 10 años después y es que aquí era donde él realmente era feliz.

En 2007 comencé, bajo la atenta mirada de mi madre, a trabajar en esta gran empresa familiar hasta que, en 2014, tomo el testigo, con todo el honor y la prudencia que merece.

Me enfrento a este proyecto con la energía y las ganas de quien se incorpora a un mundo del que siempre ha formado parte.

Toda esta energía se plasma en las reformas que hemos llevado a cabo en la tienda de Torrevieja. Este nuevo proyecto nos emociona y nos conmueve.

Espero de corazón, que allá donde estés, te sientas orgulloso de mí. Prometo luchar por engrandecer esta empresa que con tanto esfuerzo y sacrificio construiste.

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